Mi niña... mi preciosa
Bombón... Ahora que ya no estás aquí no sé qué hacer con mi vida.
Fuiste y ocupabas una enorme
parte de mi vida. Estás en todas partes. Te recuerdo cuando me levanto, cuando
me voy a acostar, cuando camino por el pasadizo, cuando me siento en mi
escritorio, cuando subo y bajo las escaleras, cuando voy a cocinar y mientras
cocino. Cuando voy a almorzar, cuando te daba mi pollo a escondidas. Siempre
trataba de darte una gran parte de la mía. Cuando salía siempre me esperabas.
Te veía en las escaleras esperándome.... mi amor.... mi amor....
Ahora tengo el corazón
destrozado, mis cosas y todo lo que hago se han vuelto grises.
Eras muy bonita, muy preciosa, jugábamos,
corríamos, dormíamos juntos, comíamos y nos dábamos besitos. Tus ronroneos me
daban vida. Eras mi todo, mi bebé. Fui feliz, fui inmensamente feliz estos 9
años que la pasamos juntos. Llegaste a mi como una casualidad, la casualidad más
preciosa que me haya ocurrido en mi vida. Llegaste a mi vida y le diste color.
Tus maullidos me erizaban la piel. Tus besitos me llegaban al corazón.
Ahora que ya no podré sentirlos jamás me parte el alma. No me lo creo, no... Tu
estas aquí. Si volteo te voy a ver echada, te voy a ver encima de mi ropero.
Llenando de pelos por todos lados. Mi niña hermosa...
Fue una pesadilla todos estos últimos
4 días. Desde que te pusiste malita, trate de hacer lo posible para mejorarte,
pero nada daba resultado. Rece mucho, le pedí a dios que te recuperara, pero
nada... Arrastrarme en la tierra no solucionaba nada.
El lunes 25 de marzo de 2024 te
llevé a otra clínica, ahí te hicieron exámenes y me acuchillaron con la noticia
que tenía Insuficiencia renal, Hiperglucemia y las defeñas bajas. No podía
llorar porque tenía esperanzas que te mejoraras. Estuvimos todo el día ahí y
nada. Parecía que mejorarías, pero no fue así. Ese mismo día a las 6 te regresé
a casa y te pusiste peor. Espere a que haya sido un problema en el viaje, pero
nada.... Te pusiste demasiado peor. Te quejabas mucho y yo lloraba. Lloraba
mucho por escucharte llorar y quejarte. No podía hacer nada. Mi niña.......
Quisiera haber tenido superpoderes para ahorrarte ese dolor. En esa
desesperación entendí que mi egoísmo te estaba haciendo sufrir. Volví a rezar,
pero esta vez para que no te mejores. Que si padre quería llevarte porque era
tu hora... Que lo hiciera, que no te deje sufrir y te lleve de una vez. Fui
corriendo al taxi y nos fuimos a la clínica otra vez para si sigues sufriendo
te de la ampolla para que te duermas. Entramos a la clínica, abrí la
mochila.... y.... y.... en brazos... caíste…. Mi amor.... Mi niña. Mi bombón,
te fuiste solita. No gasté más. No requeriste de una ampolla y te fuiste con
papá Dios....
Eran las 7:45 aproximadamente,
y yo estaba parado ahí... Mirando tu cuerpo ya sin signos vitales... Ya te
habías ido. Paso toda mi vida frente a mis ojos... Todos nuestros momentos
felices y tristes... No sabía que hacer... Te acaricié, te besé y canté. Te
abracé y te agradecí por todo. Por hacerme el hombre más feliz del universo.
Por haberme amado y te hayas dejado amar. Mi niña....
Al día siguiente, martes 26 de marzo
te llevé al crematorio. Ahí espere hasta me dijeron que me despidiera. Te vi
echada por última vez.... Ahí.... fría... mi niña. Mi princesita.... Te volví a
agradecer por los momentos tan maravillosos que me hiciste pasar. Te agradecí y
te pedí perdón por todo. Te dejé ir mi amor. Pasaron 30 minutos y me dieron la
Urna donde estaban tus cenizas. Mi bebé. Ya no estabas...
Ese mismo día, a las 10am
regresé a casa, desayuné sin ganas y subí a mi cuarto donde solíamos dormir...
Me eché y caí dormido. En sueños... mi amor... te ví otra vez... Y me
dejaste acariciarte una vez más. Muchas gracias, muchas muchas muchas gracias
mi amor. No sabes cuando necesite acariciarte la cabecita, tan suave. Tan
tranquila como siempre solías estar. Mi niña, gracias por haberme permitido
volver a verte. Cayeron las 6 pm y mientras estaba en la computadora te
escuche. Corrí desesperado a buscarte, pero nada. ¿Será que te despediste? Mi
amor. Resé otra vez y pedí a Dios que te cuide. Me despedí también de ti y te mandé
muchos besos. Mi reina, nunca te voy a olvidar, te dejo ir, pero quiero q seas
feliz. Sé que estás feliz pero no te apenes por mí. Esta es mi fase de duelo y
la vivo de esta manera. Sé que estás con Dios y con todos los gatitos en el
cielo. Jugando y comiendo todo lo que les gusta. Un lugar donde nunca van a
sufrir y no les va a faltar nada. Un lugar de paz. Ahí brillas mi amor. Ahí
estás... Tan bella como siempre. Te amo. Te amo demasiado mi bombón.
Hoy miércoles 27 de marzo de 2024, escribo esto para decirte todo lo que
siento. Aunque es una pequeña parte de lo que siento en realidad, lo quiero
escribir. No paro de llorar, estas en todas partes, tus pelos inundan mi hogar
y no quiero q se vayan. Mi duelo será largo, pero no pienso atarte a mí. Eres
libre ahí y es donde debes estar. Hoy comparé una velita y un cuadro para
ponerte en el centro de mi cómoda. Tus cenizas las esparciré en el mar el 31 de
marzo a las 3 am y ahí se unirán con el todo.
En este dolor te digo gracias
por todo lo que me diste e hiciste sentir. Siempre vivirás en mi frágil
corazón.
Tu papá te ama mucho. Adiós mi bebé.
-Sebastián