miércoles, 27 de marzo de 2024

Para mi dulce Bombón 🤍

 

Mi niña...  mi preciosa BombĂłn... Ahora que ya no estás aquĂ­ no sĂ© quĂ© hacer con mi vida.

Fuiste y ocupabas una enorme parte de mi vida. Estás en todas partes. Te recuerdo cuando me levanto, cuando me voy a acostar, cuando camino por el pasadizo, cuando me siento en mi escritorio, cuando subo y bajo las escaleras, cuando voy a cocinar y mientras cocino. Cuando voy a almorzar, cuando te daba mi pollo a escondidas. Siempre trataba de darte una gran parte de la mía. Cuando salía siempre me esperabas. Te veía en las escaleras esperándome.... mi amor.... mi amor....

Ahora tengo el corazĂłn destrozado, mis cosas y todo lo que hago se han vuelto grises. 

Eras muy bonita, muy preciosa, jugábamos, corrĂ­amos, dormĂ­amos juntos, comĂ­amos y nos dábamos besitos. Tus ronroneos me daban vida. Eras mi todo, mi bebĂ©. Fui feliz, fui inmensamente feliz estos 9 años que la pasamos juntos. Llegaste a mi como una casualidad, la casualidad más preciosa que me haya ocurrido en mi vida. Llegaste a mi vida y le diste color. Tus maullidos me erizaban la piel. Tus besitos me llegaban al corazĂłn. 
Ahora que ya no podré sentirlos jamás me parte el alma. No me lo creo, no... Tu estas aquí. Si volteo te voy a ver echada, te voy a ver encima de mi ropero. Llenando de pelos por todos lados. Mi niña hermosa...

Fue una pesadilla todos estos Ăşltimos 4 dĂ­as. Desde que te pusiste malita, trate de hacer lo posible para mejorarte, pero nada daba resultado. Rece mucho, le pedĂ­ a dios que te recuperara, pero nada... Arrastrarme en la tierra no solucionaba nada. 

El lunes 25 de marzo de 2024 te llevĂ© a otra clĂ­nica, ahĂ­ te hicieron exámenes y me acuchillaron con la noticia que tenĂ­a Insuficiencia renal, Hiperglucemia y las defeñas bajas. No podĂ­a llorar porque tenĂ­a esperanzas que te mejoraras. Estuvimos todo el dĂ­a ahĂ­ y nada. ParecĂ­a que mejorarĂ­as, pero no fue asĂ­. Ese mismo dĂ­a a las 6 te regresĂ© a casa y te pusiste peor. Espere a que haya sido un problema en el viaje, pero nada.... Te pusiste demasiado peor. Te quejabas mucho y yo lloraba. Lloraba mucho por escucharte llorar y quejarte. No podĂ­a hacer nada. Mi niña....... Quisiera haber tenido superpoderes para ahorrarte ese dolor. En esa desesperaciĂłn entendĂ­ que mi egoĂ­smo te estaba haciendo sufrir. VolvĂ­ a rezar, pero esta vez para que no te mejores. Que si padre querĂ­a llevarte porque era tu hora... Que lo hiciera, que no te deje sufrir y te lleve de una vez. Fui corriendo al taxi y nos fuimos a la clĂ­nica otra vez para si sigues sufriendo te de la ampolla para que te duermas. Entramos a la clĂ­nica, abrĂ­ la mochila.... y.... y.... en brazos... caĂ­ste…. Mi amor.... Mi niña. Mi bombĂłn, te fuiste solita. No gastĂ© más. No requeriste de una ampolla y te fuiste con papá Dios....

Eran las 7:45 aproximadamente, y yo estaba parado ahí... Mirando tu cuerpo ya sin signos vitales... Ya te habías ido. Paso toda mi vida frente a mis ojos... Todos nuestros momentos felices y tristes... No sabía que hacer... Te acaricié, te besé y canté. Te abracé y te agradecí por todo. Por hacerme el hombre más feliz del universo. Por haberme amado y te hayas dejado amar. Mi niña....

Al día siguiente, martes 26 de marzo te llevé al crematorio. Ahí espere hasta me dijeron que me despidiera. Te vi echada por última vez.... Ahí.... fría... mi niña. Mi princesita.... Te volví a agradecer por los momentos tan maravillosos que me hiciste pasar. Te agradecí y te pedí perdón por todo. Te dejé ir mi amor. Pasaron 30 minutos y me dieron la Urna donde estaban tus cenizas. Mi bebé. Ya no estabas...

Ese mismo dĂ­a, a las 10am regresĂ© a casa, desayunĂ© sin ganas y subĂ­ a mi cuarto donde solĂ­amos dormir... Me echĂ© y caĂ­ dormido. En sueños...  mi amor... te vĂ­ otra vez... Y me dejaste acariciarte una vez más. Muchas gracias, muchas muchas muchas gracias mi amor. No sabes cuando necesite acariciarte la cabecita, tan suave. Tan tranquila como siempre solĂ­as estar. Mi niña, gracias por haberme permitido volver a verte. Cayeron las 6 pm y mientras estaba en la computadora te escuche. CorrĂ­ desesperado a buscarte, pero nada. ¿Será que te despediste? Mi amor. ResĂ© otra vez y pedĂ­ a Dios que te cuide. Me despedĂ­ tambiĂ©n de ti y te mandĂ© muchos besos. Mi reina, nunca te voy a olvidar, te dejo ir, pero quiero q seas feliz. SĂ© que estás feliz pero no te apenes por mĂ­. Esta es mi fase de duelo y la vivo de esta manera. SĂ© que estás con Dios y con todos los gatitos en el cielo. Jugando y comiendo todo lo que les gusta. Un lugar donde nunca van a sufrir y no les va a faltar nada. Un lugar de paz. AhĂ­ brillas mi amor. AhĂ­ estás... Tan bella como siempre. Te amo. Te amo demasiado mi bombĂłn. 
Hoy miércoles 27 de marzo de 2024, escribo esto para decirte todo lo que siento. Aunque es una pequeña parte de lo que siento en realidad, lo quiero escribir. No paro de llorar, estas en todas partes, tus pelos inundan mi hogar y no quiero q se vayan. Mi duelo será largo, pero no pienso atarte a mí. Eres libre ahí y es donde debes estar. Hoy comparé una velita y un cuadro para ponerte en el centro de mi cómoda. Tus cenizas las esparciré en el mar el 31 de marzo a las 3 am y ahí se unirán con el todo.

En este dolor te digo gracias por todo lo que me diste e hiciste sentir. Siempre vivirás en mi frágil corazón.

Tu papá te ama mucho. Adiós mi bebé.


                                                                                                                                -Sebastián





đź’–

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Hace frĂ­o sin ti

Ya no hablo de ti Pero eso no quiere decir que te he olvidado Mi cama luce acogedora  Pero no eres tĂş quien la calientas Han pasado 8 meses ...